Blog

¿Vendes fuera de España… o exportas?

No es lo mismo vender fuera que exportar. Muchos hacen lo primero, pero exportadores no hay tantos. Estamos de acuerdo que nuestra empresa puede crecer bien encontrando nuevos mercados y clientes, pero siempre que se haga dentro de un proceso estratégico estudiado y con ayuda de expertos. Esto nos ahorrará disgustos y dinero. Y es la única manera de que nos sonría el éxito.

Si quieres convertirte en exportador, prepárate para es un proceso largo y complejo.

Quien se lanza a la aventura sin haber planificado bien o estudiado sus mercados objetivos desperdicia tiempo y recursos. Y no estamos para eso. Si tienes dudas, por favor no te lances antes de asesorarte bien y reflexionar. Hacerlo mal es especialmente desastroso.

De acuerdo con los analistas de Cycomex (Crédito y Caución), existe un “chek list” básico que debes valorar en tu proceso de exportación.

 

  1. ¿Dónde quiero exportar? No es el país que me gusta, sino el más favorable para comercializar mi producto. ¿Tenemos contactos locales? ¿Sómos competitivos allí? ¿Conocemos los requisitos y trámites aduaneros?. Tendremos que analizar el riesgo país: medios de pago, condiciones de entrega, y/o documentación. También hay que estar preparado para visitar el mercado de destino.
  2. Tenemos que familiarizarnos con los códigos aduaneros de clasificación de mercancías, tales como el TARIC. Conocer cuáles son las responsabilidades del exportador en los despachos aduaneros, aunque se contraten los servicios de un agente de aduanas. Seremos exigentes y rigurosos con la información que aparece en los documentos. No falsificaremos documentos para favorecer a clientes.
  3. Las exportaciones fuera de la UE (Unión Europea) están exentos de IVA. Siempre es necesario acreditar que la mercancía sale del país. Las ventas a países de la UE también están exentas de IVA, pero siempre deben incluir tanto el no de IVA (VAT number) del vendedor, como el del comprador.
  4. Nos empaparemos de los términos básicos relativos a las normas de comercio internacional como son los INCOTERMS 2010 o las URDG 758, entre otros.
  5. Formalizaremos siempre que podamos un contrato de compraventa por escrito que haga referencia a la legislación del país del vendedor para resolver las disputas comerciales y dar especial relevancia a las condiciones de entrega y medios de pago pactados entre ambas partes.
  6. Preparar bien las ofertas (factura proforma). Una oferta aceptada por un cliente tiene valor jurídico. La oferta debe incluir el precio de la operación, las condiciones de entrega, medios de pago, plazo y destino de la mercancía, entre otros.
  7. Proteger nuestras ideas y diseños consiguiendo información puntual sobre las normas que regulan la Propiedad Intelectual en el destino elegido.
  8. Clasificar los riesgos correctamente: riesgos de transporte internacional, riesgos de crédito (impago), riesgos políticos, riesgos legales, riesgos documentales, riesgos de fraude y riesgos extraordinarios. De esta manera buscar y encontrar los principales medios de cobertura y financiación a nuestro alcance.
  9. Guardar todos los documentos que forman parte de cada operación en formato original hasta que está se dé por concluida.
  10. Procuraremos formación especializada al personal que realice las gestiones sobre las operaciones de comercio exterior.

Como puedes intuir, el proceso exportador no es fácil, ni cómodo, pero es el único modo conocido de obtener éxito en la tarea. Si tu empresa lo necesita, merece la pena embarcarse en la aventura.

Compártelo...
Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0

Leave a Reply