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La economía colaborativa, ¿beneficio o amenaza?

¿Has utilizado Airbnb para las vacaciones, Uber en tus desplazamientos o Classgap con tus clases particulares? ¿Comprobaste lo fácil que es operar en estas plataformas, las casi siempre buenas opiniones de sus usuarios y los precios muy ventajosos? ¿Qué nuevas soluciones de “economía colaborativa” se van a crear en los próximos años? ¿Modificarán drásticamente tu manera de trabajar, o el modo en que tu empresa afrontará su futuro? ¿O consideras que el sector en el que trabajas es inmune?

¿Tu actividad o empresa se verán afectadas por la “economía colaborativa”, un modelo de negocio que pone en contacto a particulares para compartir o vender bienes y servicios de todo tipo? La Unión Europea cuantificó el impacto del mercado colaborativo en 28.000 millones de euros en 2015, tras la publicación del dictamen en el que respaldaba este modelo, al considerarlo como una solución a la crisis económica. ¿Influirá en la forma de hacer negocios en tu sector?

En España, este modelo se dio a conocer en el sector turístico entre los años 2012 y 2013 y se ha expandido después a sectores como el transporte o la educación, con productos de precios relativamente bajos y accesibles para gran parte del mercado.

Algunos de estos negocios obtienen ingresos de actividades como trayectos en coche compartidos, clases de cualquier materia o alquiler de habitaciones a particulares, ya sea a través de comisiones o de la monetización de sus plataformas digitales. No sólo aportan un precio ventajoso, sino a veces mayor flexibilidad con el cliente que el negocio tradicional.

No sólo factor precio

Los factores clave para el éxito de este modelo de negocio han sido internet y las redes sociales, en tanto que facilitan la búsqueda eficiente de personas interesadas en el uso del producto o servicio, permiten ahorrar tiempo y costes de gestión, al mismo tiempo que automatizan los procesos y funcionan en entornos con mayor transparencia informativa.

Además, y a una velocidad sorprendente, cada vez más personas se manejan como pez en el agua con estas tecnologías. Un nuevo tipo de consumidor ha aflorado ya y no parece que el comercio y los servicios tradicionales puedan recuperarlo fácilmente.

No obstante, existen ciertas dificultades como el vacío legal al que se enfrentan este tipo de empresas frente a las tradicionales, la oposición de colectivos vecinales y, en el caso de Uber, por ejemplo, el rechazo de los taxistas. El éxito del producto está condicionado por factores como el precio, los costes de transacción, el ciclo de vida y la frecuencia de uso.

Afortunadamente para muchos, no todas las industrias tienen el mismo potencial para crear plataformas de consumo colaborativo, ni obtienen en el mismo retorno o beneficio, ya que funciona bien sobre todo en aquellos sectores donde se reduce drásticamente los costes de transacción. ¿Está tu negocio o empresa entre ellos?

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