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Inmunodeficiencia y posverdad, dos patologías de las empresas

Cuando hablamos de gestionar adecuadamente el riesgo comercial, las empresas tienen sus propias patologías. Destacaré dos: la inmunodeficiencia y la posverdad.

La inmunodeficiencia ante la morosidad está bien definida: una empresa pierde su capacidad para defenderse contra un agente patógeno, el moroso. Su sistema inmunitario deja de funcionar. La empresa se vuelve incapaz de aislar, combatir, neutralizar o expulsar los elementos dañinos. Muchas empresas la sufren y es la razón y el origen de muchos impagados y, como mal menor, de incrementos injustificados en el coste financiero de la cuenta de clientes.

Otra “enfermedad” ampliamente extendida en el tejido empresarial (y en la sociedad misma) la podríamos definir como la asunción de la posverdad, o, dicho de otro modo, la tolerancia a la mentira. Todos mienten, todos mentimos, es lo normal… La posverdad podemos definirla como la situación en que las emociones y creencias personales influyen más en la formación de nuestra opinión que los hechos objetivos. Es lo que pasa cuando nuestra confianza en el cliente o proveedor sólo se basa en emociones, no en análisis, y nos lleva a no ver su situación real, sus cuentas, su evolución económica, su situación relativa en el mercado, sus expectativas de negocio…

Admitimos la falsedad a sabiendas de que lo es, y tomamos decisiones basándonos en ella, porque en el fondo no consideramos importante que exista. Da igual. Confiamos. No vemos más que los “hechos” que confirman que nuestra actuación es la correcta, y cerramos los ojos a las posibles o evidentes amenazas que una visión sosegada y analítica de nuestros clientes/proveedores nos haría ver claramente.

Por todo ello es conveniente y necesario contar con vacunas, con adecuados contrapesos. Afectarán tanto a nuestra esfera técnica como a la emocional. Un asesor externo en quien confiemos, que nos ayude a mirar la realidad con otros ojos, quizás a tamizar algunas opiniones o a tomar decisiones incómodas pero adecuadas para el futuro de la empresa.

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