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Morosos

Cuidado con quién haces negocios

No lo voy a negar, el mundo de los negocios, más allá de las satisfacciones que da, también puede traernos un quebradero de cabeza si te cruzas con quien no debes. ¿Qué os parecería estar trabajando en un pedido durante horas, con dedicación exclusiva, para acabar dándote cuenta de que os habéis topado con alguien que no tiene mayor intención de pagar la factura por vuestros servicios? Sí, es un lío de mucho cuidado; y lo peor de todo es que es relativamente frecuente.

Hay quienes le echan la culpa de este tipo de situaciones a la crisis, pero, a decir verdad, hay dos posibles explicaciones que pueden resultar más convincentes: que el cliente haya realizado una mala previsión económica, con una gestión poco adecuada, y que podríamos resumir como incompetencia; o que sea un caradura y os esté tomando por tontos porque así se lo permitís.

Los primeros siempre tratan de buscar soluciones para acabar pagando sus deudas, aunque corremos el riesgo de que terminen siendo insolventes; pero, ¿qué hacer con los del segundo grupo?¿Les mandamos a los cobradores del frac y nos echamos unas risas?

Con pies de plomo y claridad

Hay que andar con pies de plomo a la hora de seleccionar los compradores, realizando una gestión responsable de clientes basada en un estudio pormenorizado de estos. ¿Tenéis dudas de que puedan afrontar sus pagos? Pues entonces será mejor que vayáis con cuidado y seáis claros desde un principio: nada de crédito comercial. Y si la cosa está en la cuerda floja, probad a estirar la mano un poco y confiad con ciertos límites; y eso sí, documentando siempre las deudas que os puedan generar los clientes.

Por todos es sabido que puede darse la posibilidad de que una empresa “pinche” y que los proveedores acaben teniendo problemas, pero ahí no está “la gracia” en la mayor parte de las ocasiones, ya que un elevado número de morosos acaban siéndolo por puro interés. Es decir, que aún a pesar de tener la capacidad de pago, deciden no abonar las facturas por pura mala fe; se les conoce como “morosos intencionales” y son los peores.

Tenéis que conocer lo mejor posible con quién estáis tratando. Es importante investigar la empresa en cuestión, y también a sus responsables, pues podría darse el caso de que los mismos directivos hayan ido dejando “historias siniestras” por aquí y por allá. Tomad el listado de administradores, los nombres de los miembros del consejo, los accionistas y también de los directivos más importantes, y consultad en los registros de morosos.

O confiad toda esa labor a los analistas de vuestra compañía aseguradora y al mediador de vuestra póliza, que para eso están.

A sabiendas de que para muchos de vosotros una deuda puntual puede provocar graves consecuencias financieras, disponemos de un seguro de crédito que se amoldará a vuestras necesidades y que os hará llevar la gestión de impagos y morosidad comercial a otro nivel. ¿Por qué? Pues porque pase lo que pase con este servicio tendréis el cobro garantizado; de los problemas ya nos ocupamos nosotros. Consultad en nuestra web principal para más información.

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